viernes, 5 de noviembre de 2010

cultura global local

La globalización es un proceso dinámico con determinaciones y efectos múltiples. Uno de ellos incide en la cultura vista ésta como un proceso de reproducción, reestructuración y sobredeterminación de diferencias, no de supresión de ellas. Si la cultura es un conjunto intersubjetivo de pautas de construcción y deconstrucción de lo social, para comprender fenómenos locales es importante reflexionar sobre la construcción del concepto de cultura regional. En Sonora hay varias, algunas con fundamento étnico, es decir, son el resultado de matrices biológicas y culturales a la vez, y otras que han asumido identidades diferenciadas, con rasgos propios y distinguibles. El análisis de la relación entre la globalización y las culturas regionales lleva a detectar dos direcciones: su inclusión en el proceso mundial y, a la vez, su exclusión en aspectos determinados.
Por su naturaleza, la globalización es paradójica y compleja, pues se refiere a una dinámica abierta, con una multiplicidad de confrontaciones y negociaciones, convergencias y divergencias, inclusiones y exclusiones, alianzas y rupturas que, manifiestas en el periodo histórico reciente, determinan un conjunto verificable de tendencias, dinámicas y movimientos de evolución y transformación. Con un grado de generalidad amplio, también contiene especificidades suficientemente reconocibles. Desde este enfoque, la globalización es un proceso complejo y contradictorio que acentúa las redes de interdependencia a escala planetaria, produciendo fenómenos de integración, aproximación y conciliación, así como de hegemonía y dominio. Si bien este "proceso infinito de contradicciones dinámicas" (Melo 2002) está en el corazón de la cultura moderna, es posible suponer que las prácticas están en el centro de la globalización.
La cultura es un proceso de reproducción, reestructuración y sobredeterminación de diferencias, no de supresión de ellas. De ahí su paradoja: la simultaneidad de revelación–anulación de diferencias, diferenciación–homogeneización y democratización–hegemonización. Vista así, la globalización es uniformidad y diversidad a la vez. Por tanto, imaginar una cultura única, idéntica y global no es consistente con este planteamiento, pues la mundialización no implica la desaparición ni el aniquilamiento de otras culturas, sino una multiplicidad de visiones del mundo y transformaciones cimentadas en la hibridez y los intercambios. Por otro lado, es claro que la consolidación de los mercados, la deslocalización de la fuerza de trabajo, el control financiero transnacional, los capitales flexibles y el avance tecnológico hacen de la producción un ámbito mundial donde la cultura no escapa a estas dinámicas, debido a la rápida circulación de bienes culturales (Altamirano 2002, 106).

3 comentarios:

  1. oyes pones de masiada informacion pero esta bien, pero para k se vea mas interesante pon imagenes......

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  2. la cultura global es todas aquellas culturas que son festejadas por casito todo el planeta existen muchas de este tipo

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  3. sson todas las culturas de cada uno de los pasises del munndo!

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